martes, 8 de octubre de 2013

Entrevista a Karyn Coo joven Diseñadora


Karyn Coo: "En Project Runway aprendí que uno no tiene límites"
 
 
 
Esta joven diseñadora chilena ganó la versión latina del famoso programa y eso le ha abierto puertas. Después de una larga estadia en Buenos Aires, regresa a Chile a desarrollar nuevos proyectos porque cree que la escena local ha despegado.
 
No es un nombre de fantasía. Karyn Coo vive aclarando que su apellido es francés, aunque su padre es chileno, pero, a futuro, puede que llamarse así sea una ventaja en el mundo de la moda.

Con sólo 23 años, en diciembre pasado tras una ardua competencia se coronó ganadora del programa televisivo Project Runway Latinoamérica, cuestión que claramente la consolida. De hecho, como parte de los premios recibidos, a fines de marzo debe presentar su colección en la conocida pasarela Mercedes Benz DFashion de México y ese mismo mes saldrá en la revista Glamour azteca.

Pero eso no es lo único que la mantiene atareada. Después de dos años en Buenos Aires, ha resuelto volver a Chile, para iniciar una serie de proyectos que la tienen muy entusiasmada, como ampliar su marca de ropa.
 


Participar en Project Runway fue un verdadero desafío. Llegó a la final midiéndose con el mexicano José Luis González, que tenía la ventaja de que uno de sus diseños había sido usado por Liv Tyler, y el colombiano Carlos Carrizosa, que desde los 16 trabaja en Nueva York. Pese a la fuerte competencia, logró imponerse ante un jurado que se declaró maravillado: el diseñador Ángel Sánchez, la conductora Rebecca de Alba y la modelo Mónica Fonseca.

Mucho antes de eso estudiaba diseño en Santiago cuando se le abrió la posibilidad de partir de intercambio por seis meses en la Universidad Argentina de la Empresa. Una vez allá, resolvió no volver y en el camino se casó con un argentino.

-¿Por qué no regresaste a terminar acá?
"La verdad es que me dí cuenta que había un nivel de exigencia superior y vivir en Buenos Aires es estar en contacto con el diseño, la moda.
Encontraba que volver era encerrarme en una burbuja donde no aprendía y estaba perdiendo el tiempo. Preferí empezar una marca propia, porque me sentía con la fuerza".

En Chile ya había incursionado en el mundo de la moda con "Cabecita de novia", que ofrecía sandalias y accesorios. "Imagínate el tiempo que me sobraba; en Buenos Aires tenía que estudiar todo el día con mucho estrés", cuenta. Al terminar, sin embargo se lanzó con su marca Karyn Coo que se ofrece por web.

-¿Para poder desarrollarte tenías que estar fuera de Chile?
"Personalmente fue un plus heavy. Conocer otras culturas y otra gente, como ocurre en Buenos Aires, donde hay muchos estilos, es demasiado bueno. En Chile todos tienden a seguir una tendencia marcada y creo que es necesario salir de ello y ver que hay personas que mezclan muchas cosas. Buenos Aires es muy callejero, la gente no tiene miedo de mostrar lo que hace".

-¿Cómo ves el diseño en Chile? Algunos hablan que está en auge.
"Ha crecido mucho, y por eso están llegando marcas de afuera como GAP, Warehouse, las argentinas. Se nota que estamos en una situación estable y la gente empieza a vestirse bien con lo que quedan fuera las marcas de retail. Eso es bueno, porque cuando iba a fiestas con mis amigas andábamos todas igual.
"Estamos en una etapa muy fuerte donde el diseño independiente está creciendo, parecido a como estaba Argentina el 2001, donde con la crisis los diseñadores salieron a la calle".




-¿Cómo fue tu paso por Project Runway?
"La exigencia era tan fuerte que uno se cuestionaba cómo hacerlo, pero estando ahí no te queda más que llegar a la meta, cumplir el desafío. Aprendí mucho de mí misma, aprendí que uno no tiene límites; además que uno no debe quedarse en la zona de confort, que es muy importante.
"¿Para qué quieres seguir diseñando las cosas que sabes te salen bien? Hay que ver nuevas alternativas, estructuras y conocimiento para ir evolucionando y no caer siempre en lo mismo".

-¿Qué te dejó la experiencia vivida en Miami?
"Muchas cosas; de partida seguridad en mi persona, en saber que se puede hacer alta costura y pret a porter. Aprendí que puedo ser versátil, que hay que esforzarse, que puedo trabajar bajo presión.
"Fue un incentivo apostar por un diseño joven. Además se me han abierto puertas".

-¿Cómo es eso?
“He recibido muchos llamados. En febrero voy a exponer en el Viña D Moda y empiezo en marzo a hacer clases en la Universidad de Las Américas. Además tengo que terminar la colección que voy a presentar en México que es inspirada en los mineros, en cómo se comporta la tierra, lo artesanal. Para eso estoy usando sedas, pero mezclándolas con mi impronta que son lanas chilenas del sur y cuero".

-El jurado de Project te hizo la observación de que a lo mejor tu diseño no era comercial por lo cara que era su elaboración. Tu contestaste que siempre habría gente dispuesta a pagar, ¿realmente lo crees así?
"Totalmente. Una de las cosas que me alabaron en el programa era que mis diseños eran muy comerciales lo que es bueno, porque uno puede vivir de esto. En la presentación final hice una colección inspirada en el circo que llevaba cuerdas y efectivamente implicaba una mano de obra muy lenta y cara, cuestión que los preocupó. Lo hice para mostrar que era posible y estético y creo que si alguien lo quiere, lo pide y lo paga, yo lo hago.
"Además era la única oportunidad que tenía para mostrar las cosas que uno puede llegar a hacer".



-¿En diseño está todo permitido?
"Absolutamente, ya no se puede aventurar qué tendencias vienen en cada temporada. Todo está permitido, hoy puedes usar pitillo, pantalón elefante o el recto y pasa porque las mujeres están usando las cosas con las que se sienten cómodas".

-¿Qué te está inspirando hoy día?
"Eso es súper subjetivo, cualquier cosa me inspira, todo; de hecho siempre ando con un cuadernito donde voy anotando y dibujando las cosas que vivo. Pueden ser los olores, las texturas, los colores de la naturaleza".

 
Una vez instalada en Chile va a abrir su primera tienda, pero no quiere nada grande ni masivo. Todo lo que sea telas y manufactura estará radicado en Buenos Aires, porque es de mejor calidad, por lo que los viajes a través de la cordillera serán permanentes. "En Chile no hay industria textil, las telas son chinas, en ese sentido estamos en pañales".

-Los diseñadores fijan su vista en Nueva York. ¿Eso está en tu horizonte?
"Nueva York y otras ciudades. Me puse como meta conocer NY este año, pero también puede ser Londres, Barcelona, Milán y no tan lejos, Brasil. Hay muchos caminos".

-¿No te llama la atención postular al Project Runway americano?
"No me gustaría; creo que esa etapa ya pasó. Fue un buen inicio, pero hoy quiero establecerme".

 

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